Detrás de las oscuras nieblas, siempre nos espera la Luz.
«No tengan miedo, ¡ha resucitado!»
Así, su amor perenne e incondicional, nos invita a decir y vivir en el Sí a la vida, a la ternura, al perdón, al compromiso… Iluminemos nosotras también las oscuridades con la luz de la Misericordia.
¡Feliz Pascua de Resurrección!

