Toda la familia que aglutina la Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia, celebramos hoy a María, como Reina y Madre de Misericordia, como gustaba llamarla D. Gabriel Ribas de Pina.
Reina y Madre de la acogida, de la integración, de la ternura. Reina y Madre del cuidado, del cariño, del respeto. Reina y Madre de la tolerancia, de la escucha, de la empatía. Reina y Madre de la inclusión, de la resiliencia, de la bondad.
La dulzura de su mirada ha acompañado siempre los pasos de nuestro centro Mater Misericordiae, que en este día la celebra de manera especial.
¡Felicidades a todos y todas! Que los valores que María nos enseña sean una invitación para hacer la vida más bella.