Con motivo de la presentación de nuestra obra social, MISOL, en Santa Cruz de la Zarza, el pueblo quiso dedicar un cálido homenaje a nuestra congregación.
El Ayuntamiento agradeció, con muestras de cariño y emoción, la huella que las Franciscanas Hijas de la Misericordia hemos dejado a través de la labor que durante varias décadas desarrollamos en el ámbito educativo y social.
El evento generó momentos de gran alegría puesto que, a pesar de que ahora ya no estamos presentes en este municipio toledano, durante un largo periodo de tiempo llevamos a cabo nuestra misión con un colegio, un dispensario, el trabajo pastoral en la parroquia y una residencia de la tercera edad.
Los representantes municipales y las personas allí congregadas quisieron transmitir su sentido agradecimiento a través de dos de nuestras hermanas, santacruceras ambas, presentes en el acto: Alicia García y María José Febrero.
Con especial cariño acogieron también la presencia de las hermanas de Corral y de Villanueva, entre las que se encontraba Sor Josefa, una de las fundadoras de nuestra congregación en Santa Cruz.






