El pasado día 19 de junio se cumplieron ?200 años del nacimiento de sor Concepción de San José, cofundadora de nuestra Congregación. Aprovechamos la efeméride para profundizar en su vida ejemplar y en su legado.
Iniciamos las celebraciones con un encuentro digital, el 17 de junio, en el que participaron hermanas y otras personas cercanas al carisma congregacional, conectadas simultáneamente desde todos los lugares donde las Hijas de la Misericordia estamos presentes: España, Italia, Perú, Bolivia y Texas.
Así, todos y todas, pudimos disfrutar de la ponencia del sacerdote Teodor Suau, titulada “Una sonrisa. Una mirada”, y participar en el posterior coloquio; un espacio donde pudimos profundizar en la vida de una mujer que dejó huella desde el cuidado, la misericordia y las pequeñas cosas.
Desde el Hospital San Francisco de Asís de La Paz, el Centro de Educación San Francisco de Asís de El Alto, la Fundación Nueva Cruz, el Colegio Toni Real de Trujillo, diferentes casas y comunidades… ¡Más de un centenar de personas unidas gracias a la “primera de muchas hermanas”!
Al día siguiente, disfrutamos de varios encuentros y actividades en Selva, Mallorca.
El convento del pueblo permaneció abierto a las visitas y un buen número de personas se acercaron para felicitar a nuestras hermanas y conocer la casa donde Sor Concepción pasó los últimos años de su vida.
En la iglesia parroquial de Sant Llorenç se celebró la Eucaristía, presidida por monseñor Sebastià Taltavull, obispo de Mallorca. La misa se inició con unas cálidas palabras de bienvenida y gratitud por parte de nuestra superiora general, Alicia García Lázaro.
La presencia de la Congregación fue numerosa, con el Consejo General y hermanas provenientes de todas las comunidades establecidas en Mallorca. También participaron en la jornada varios miembros de la familia de sor Concepción, laicos y laicas vinculados a la Congregación y una cálida representación de vecinos y vecinas que se acercaron a compartir esta relevante celebración.
La fiesta del bicentenario terminó en el parque municipal con la actuación de la agrupación folklórica Aires de Montaña y un refrigerio preparado y servido por los usuarios del centro Mater Misericordiae.
Ha sido una celebración rebosante de alegría en cada reencuentro, contagiándonos de una renovada ilusión para continuar haciendo vivo el espíritu de sor Concepción en cada sonrisa y en cada gesto de misericordia.
Con la colaboración de Jordi Llabrés
