La tarde del domingo 23 de octubre nos reunimos en nuestra casa de Antillón para, en clima de plegaria, dar inicio a nuestro curso formativo. Para toda la Congregación y de manera transversal tenemos el tema ecológico según la encíclica Laudato Si del Papa Francisco. Tema tan franciscano y actual.
El enfoque metodológico y simbólico que le hemos dado al programa (que se entrega a cada comunidad en la misma celebración) es el de un viaje; un camino de crecimiento humano y espiritual, personal y comunitario en forma de pelegrinaje, teniendo muy en cuenta el contexto natural y humano que nos rodea y del que formamos parte. Ante el altar de la capilla, decorada con sumo gusto y detalle, una gran mochila. Nos preguntamos qué queremos poner en ella para este viaje: botas, botiquín, botella de agua, bastón, linterna, comida, etc. Mientras se va acogiendo una reflexión sobre el significado, las Hermanas van colocando cada uno de estos objetos junto a la mochila. Recordando que tan importante como la meta es el camino, vamos interiorizando la Palabra
Evangélica de la invitación a seguir a Jesús como guía de ruta para convertirse en peregrino, y el canto Viatge cap a Itaca, més lluny, bon viatge pels guerrers.
Entresacamos unas escuetas frases que pueden ser referencia:
- El diálogo nos ayuda a hacer camino.
- El silencio nos ayuda a crecer. Entendiendo el silencio como actitud meditativa que nos hace conscientes y nos ayuda a estar atentos a la vida.
- Con una merienda fraterna, cerramos la celebración.
