Las hermanas que durante el presente año han celebrado sus bodas de oro de consagración religiosa, han hecho un recorrido por los lugares significativos donde Francisco de Asís vivió, buscó, descubrió, alabó, se implicó… a la luz del pobre de Asís, durante los días 19 al 27 de septiembre, han bebido de la sabiduría de quien en la desapropiación, encontró su gran tesoro. Asís, San Damián, Rivotorto, La Porciúncula, Le Carceri, Fonte Colombo, Greccio, Monte Casale, La Verna, han sido lugares transitados, que aproximan al alma de quien libre de sus esclavitudes pudo gritar con libertad: «Dios es y eso basta».
El día 20, en Asís se celebró la Jornada de Oración por la Paz, donde se dieron cita todos los líderes religiosos mundiales, entre ellos el Papa Francisco, quien hizo gala una vez más de ese espíritu de acogida y concordia que le caracteriza. Un regalo acariciar de cerca su eterna sonrisa y su espíritu de paz.
El día 22, en el lugar mágico donde reposa Francisco de Asís, las hermanas Carmen Ruiz, Antonia Mayol, Ana Adrover, Antonia Socías y Purificación, en el marco de la Eucaristía presidida por el hermano Jaime Rey, capuchino, renovaron su consagración al Dios de la Misericordia. Una celebración bañada por la emoción y salpicada por el agradecimiento de una vida entregada al servicio de los demás.
Unos días vividos con intensidad, que seguro dejarán huella en quienes desean mirarse en la vida de Francisco de Asís, al igual que lo hicieron los hermanos Ribas de Pina, acogiendo la existencia como don, en sus luces y sus sombras, pero una existencia acompañada por un Dios hecho bondad y misericordia.