«Estaban profundamente dormidos, pero cuando se despertaron, vieron la gloria de Jesús».
Como el Evangelio en el Monte Tabor, la Pascua hoy nos invita a salir de nuestras zonas de confort, bajar al valle y despertarnos.
Desvelémonos para seguirle y hacer de este mundo un lugar mejor.
Vivamos la Cuaresma dejando que Dios programe nuestro despertador y nos quite las legañas de los ojos.

