Hoy 4 de mayo es el día de la Virgen de la Misericordia.
En este día tan importante para la Congregación, abramos nuestro corazón a María, a su ternura y a su compañía, para que sea ella la madre amorosa que nos acompañe en nuestro día a día.
María nos alienta y nos fortalece; nos ayuda a hacer de la misericordia una realidad palpable, tanto en los entornos en los que vivimos, como con las personas con las que compartimos nuestra vida
Festejemos este día con alegría, sintiendo a María como la más fiel compañera en nuestro caminar. Que ella nos ayude a seguir confiando y a vivir con alegría, a pesar de las pruebas y los momentos difíciles que estamos viviendo.